La lectura espiritual de la vida cotidiana

Existen dos perspectivas básicas para mirar la vida. La primera, como dijo Churchill, “el mundo es una maldita cosa trás otra”, un lugar donde ocurren una serie de sucesos desarticulados y aleatorios que no necesariamente tiene relación entre sí. La segunda, una visión holística, en la que observamos nuestra vida guiada por un hilo que le da sentido o significado, donde cada acontecimiento es parte de un tejido de experiencias interrelacionadas, parte de un proceso de aprendizaje o evolución como seres humanos.

Los tiempos de cambio de paradigma que estamos viviendo, marcados por la entrada en la era de Acuario, nos invitan a explorar nuestro ser “superior” y a vincularnos con espacios más allá de la realidad física. El desafío consiste en ampliar o profundizar en la concepción que tenemos de nosotros mismos, contemplando los hechos de la vida cotidiana en términos simbólicos en lugar de leerlos en forma literal.  El estudio y comprensión del lenguaje simbólico nos permite acceder a nuevos significados de una misma situación mostrándonos lo que necesitamos aprender en cada preciso momento de nuestra vida.

El Dalai Lama ha expresado en reiteradas ocasiones que agradece a los chinos por haberle obligado a vivir en el exilio, pues esta experiencia le enseñó el valor de la compasión. Al permanecer tan sólo en lo literal de los acontecimientos dejamos gran parte de nuestra historia velada. Leer nuestra vida desde el espíritu nos proporciona una poderosa llave de entrada a un estado de conciencia más objetivo y más amplio.



Hoy es: 20 Abril 2018